






La antigua imagen de Ntra. Sra.del Rosario destruida en 1936
Pero será a partir de la segunda mitad de la centuria del dieciséis cuando nos comienzan a aparecer datos significativos relacionados con el culto a la Virgen del Rosario, gracias a la documentación conservada en los protocolos notariales de Montoro.
Los primeros testimonios escritos nos afloran en las mandas testamentarias con directa relación a la celebración de misas en sufragio del alma del fallecido, o en conexión con las dejaciones de aceite a las lámparas de las imágenes, ya que con este gesto el testador mitigaba la angustia que le producía la certeza de su defunción y la ansiedad generada por la ignorancia sobre lo que sucedería después de su muerte.
Como vemos, la sociedad medieval y moderna intentaba por todos los medios protegerse espiritualmente, quedando dicho factor muy presente en los documentos notariales emanados entre los siglos XV y XIX.
Un ejemplo de donaciones legas la encontramos en la escribanía de Pedro Fernández del Castillo en el año 1626, momento en el que María Díaz de Padilla realizaba su testamento dejando establecido el rezo de ocho misas en el Altar de Nuestra Señora del Rosario1.
Sabemos que la imagen de la Virgen del Rosario debía de encontrarse en una capilla principal de la Parroquia de San Bartolomé. Esta escultura se localizaría en un pequeño retablo que se concluyó en 1606 (anterior al construido en el siglo XVIII tras el terremoto que también analizamos pormenorizadamente en otro apartado de nuestra web).
Destruida imagen de Ntra. Sra. del Rosario despojada de sus vestiduras barrocas. Hasta su destrucción en 1936 esta imagen se
presentaba con sendos mantos y sayas bordadas.
El dorado de este tabernáculo fue promovido por el Prioste de la Hermandad, Juan Ruiz de las Yerbas2, estando el acuerdo realizado por medio de un contrato ante el escribano Andrés Vallejo con el dorador Andrés Gutiérrez, vecino de Córdoba. Gracias a los datos proporcionados en dicho documento, sabemos que la hermandad había adquirido dos imágenes de madera para ser colocadas en dicho altar y para lo cual, el artesano se obligó a concluirlas de pintar para el mes de enero de 1608. La primera de las tallas estaría acabada y realizada de oro limpio con partes de encarnado. La segunda de las imágenes se realizaría dorada y estofada3. El coste total del dorado del retablo ascendió a doscientos cincuenta y cinco ducados, quedando a la firma del protocolo mil quinientos cincuenta reales de data, que se debía ser abonada por Juan Ruiz de las Yerbas en el momento de la obligación4:

“Que por obligación debo al dicho Andrés Gutiérrez por aver dorado el retablo d Nuestra Señora del Rosario que esta en la Capilla de la iglesia parroquial del Señor San Bartolomé de esta villa e de agora de presente a de dorar en la Ciudad de Córdoba, el dicho Andrés Gutiérrez, dos ymagenes de Nuestra Señora del Rosario, una de oro limpio y encarnada y la otra dorada y estofada con el rosario de Nuestra Señora, las quales dichas ymagenes a de dorar el dicho Andrés Gutiérrez a su costa porque con estos mil e quinientos e cincuenta reales se acaba de pagas el dorado del dicho retablo y las dichas dos ymagenes de Nuestra Señora que a de dar dorado y acabado el dicho Andrés Gutiérrez por fin al uno de enero primero que vendrá del año venidero de 1608 años ”.
NOTAS:
1.-A.H.P.Co. (P.N.Mo), Escribanía de Pedro del Castillo, Legajo -P, 1626, p. 13v.
2.-Sabemos que este señor estuvo al cargo de la Hermandad al menos desde 1602, estando la cofradía del Santísimo Sacramento y Nuestra señora del Rosario dirigida por él durante varios años. 1602. A.H.P.Co. (P.N.Mo), Escribanía de Andrés Vallejo, Legajo 7645-P, p. 160r.
3.-Con esta técnica, una escultura es completamente dorada menos las manos, los pies, y la cabeza. Los artistas pintan encima del oro y los patrones decorativos son tallados para revelar el oro. Mucho del oro utilizado en esta técnica quedaba ocultado por la pintura, aunque el uso de lo dorado nos muestra que los artistas no repararon en gastos cuándo creaban imágenes de los Santos. Además el uso del oro en las imágenes dedicadas al culto de las parroquias, servia para que a través del dorado le brinda un aspecto espiritual a las esculturas.
4.-1606. A.H.P.Co. (P.N.Mo), Escribanía de Gonzalo Fernández Polo, Legajo 7506-P, p. 173r.
Talla de Ntra. Sra. del Rosario inspirada en la destruida imagen y en el grabado e iconografía del Libro de Regalas de la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de Montoro de 1681. Escultura en madera del cordobés Andrés
Valverde Luján. 2006. Colección particular en Montoro.