






El antiguo retablo de Ntra. Sra. del Rosario.
Según se desprende de la Obra Epora Ilustrada, a mediados del siglo XVIII existían en la localidad tres hermandades destinadas al Santo Rosario. La primera es la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de la Parroquia de San Bartolomé. La segunda era la de Nuestra Señora de la Aurora, que se encontraba en la ermita de Nuestra Señora del Castillo. Y por último se encontraba de hermandad de la Misericordia erigida en la Iglesia de San Jacinto.
A mediados del siglo XVIII la hermandad de la Virgen del Rosario comenzó a edificar una espaciosa capilla en uno de los laterales de la Parroquia de San Bartolomé. Desconocemos cual fue el valor económico al que ascendió dicha fábrica, ni el año en que se estableció el acuerdo formal para dicha construcción, aunque en 1752 esta se encontraba perfectamente acabada de labrar. Ésta es de planta cuadrada, conformada por tres arcos de medio punto que parecen componer tres nichos donde se insertan los huecos para las imágenes.
Con motivo de las obras del nuevo Camarín a Nuestra Señora del Rosario, el lugar que anteriormente ocupaba en la parroquia de San Bartolomé la imagen de la Virgen, fue ocupado por la talla propia de la Cofradía de San Pedro que existía en el templo de San Juan de Letrán1.
Capilla de Ntra. Sra. del Rosario de la Parroquia de San Bartolomé a inicios del S.XX.
Este santo se encontraba antes de su traslado frontero a la Dolorosa que, según la obra de Epora Ilustrada, trajo de Granada el presbítero don Juan Beltrán2:
“También se venera en ella la Devotissima Imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que traxo de Granada Don Juan Beltrán Presbítero. En frente estaba Señor San Pedro, pero entiendo, que ahora se ha trasladado a la parroquia al sitio que ocupaba Nuestra Señora del Rosario antes de hacerle su hermosa Capilla. San Juan Evangelista esta collateral al Señor; la Magdalena, y Muger Verónica a la Señora. Tiene esta Hermita tres naves, en una de ellas se venera a Santa Rita de Capsia, y en la otra a S. Francisco Solano”
El único problema que los hermanos encontraron a la hora de la culminación de la referida, fue con la inexistencia del retablo mayor para el sagrario, por lo que decidieron pedir al Ayuntamiento de la villa la licencia necesaria para realizar una corrida de toros en la plaza mayor3:
“
En este cabildo parezio don Pedro del Zerro y Lara, escribano público del número de esta villa y de Rentas, y Hermano Mayor de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de ella y dijo que en atención de hallarse hecha y finalizada perfectamente una suntuosa capilla en la yglesia parrochial de Señor San Bartolomé de esta Villa para colocar en ella a la Ymagen de nuestra Señora del Rosario y no haberse hecho la colocación por falta de Retablo y de medios para su fabrica, avian acordado los hermanos y cofrades de la dicha Cofradía hazer dos corridas de toros en los días de mes de Octubre después de la festividad de Nuestra Señora que se celebra el primer domingo, y dicho mes dándosele licencia para ello zediendole la plaza para hazer andamiadas y percibir y poner en seguro deposito lo que produjere y quedar liquido vajados costos para dicho retablo y deseando dicho Hermano Mayor lograr su fábrica y la colocación de la Ymagen en referida Capilla, pido y suplico a sus mercedes dicho consentimiento a nombre de dicha Cofradía concediéndosela dicha licencia y le zediese la plaza para el expresado fin por ser tan piadoso y la la Ymagen de mas devoción y veneración de esta Villa sobre que hazia e hizo la mas rendida suplica”
El Concejo en atención a la suplica de la Hermandad del Rosario determinó su consentimiento para la celebración de estos festejos taurinos en la plaza del pueblo, dejando patente en el acuerdo que el dinero que se generase de estas corridas de toros serían empleado en la construcción del retablo de la mencionada Capilla, sin poder desviar parte alguna de la partida a otros fines de la Cofradía.

El 3 de Julio de 1757 se acabó de construir el retablo dedicado a Nuestra Señora del Rosario. En esta ocasión el Concejo de la Villa programó una solemne función en la parroquia de San Bartolomé con la asistencia de los regidores don Benito Cantero Ramos y don Cristóbal Ortiz. En el centro de este retablo destaca la imagen de la Virgen del Rosario sobrevestida, siendo sus altares colaterales ocupados por el Corazón de Jesús y Santo Domingo de Guzmán.4
No obstante el dorado del mismo no concluiría hasta pasados unos años, pues en el testamento de Antonio Romero Zorro realizado el día 9 de septiembre de 1760, dispuso ante el escribano don Pedro José del Cerro que se otorgasen quince reales de vellón para ayudar a dorar el retablo de Nuestra Señora del Rosario.5
Al año siguiente, Miguel Palomares legó de la misma forma otros veinte reales6 y en 1769, don Francisco López del Hierro estableció el aporte económico de mil reales de vellón para que se acabase de perfeccionar y dorar el retablo, por lo que vemos que los trabajos del dorado se prolongaron hasta la década de los setenta de esta centuria7:
“Mando así mismo por una vez mil reales de vellón para ayuda a dorar el retablo de Maria Santísima del Rosario, los que se entreguen a los Hermanos Mayores o al que tuviere a cargo de ir perfeccionando y concluyendo dicho retablo a cuio fin puedan ser aplicados por ceder todo en culto a esta Nuestra Señora”.
Con motivo de la construcción de la nueva capilla a la Virgen del Rosario es fácil deducir que se crease un enterramiento para aquellos señores que sufragaron grandes cantidades en su construcción. Contamos con casos similares en los túmulos de Nuestra Señora del Carmen por la familia de los Señores de la Villa de Ardales del Río, o la de la familia Benítez de Lara y Camacho ante el Cristo de la Salud8, o de Pedro José del Cerro en la capilla del Hospital de Jesús Nazareno.
Es probable que bajo la capilla de Nuestra Señora del Rosario se construyesen varios túmulos entre los que se encontrarían las sepulturas de don Benito Criado Cantero y Ramos8, y la de don Juan Ramos de la Tubilla, regidor perpetuo del Concejo de Montoro, que fue enterrado en la misma en 1778:9
“Primeramente mando que quando Dios Nuestro Señor fuese servido a llebarme desta vida y mi cuerpo acaeciere finalmente, que los curas y clérigos de la Iglesia Parrochial de San Bartolomé desta villa acompañen mi cuerpo cantando con la Cruz Mayor desde las casas de mi morada hasta la dicha villa y donde quiero que mi cuerpo sea sepultado en la sepultura bueca de la capilla del Rosario”.
NOTAS:
1.- 1725.03.11. A.H.P.Co. (P.N.Mo.), Escribanía de don Juan Sancho Ramos, Legajo 6959-P, p. 56v.
2.-Beltrán, J.; Epora Ilustrada o Historia de las Grandezas y Antigüedades de Montoro, villa principal de la Diócesis de Córdoba, Marchena, 1750.
3.-1752.08.23. A.M.Mo. (S.A.C.), Tomo 26, pp. 202r-v.
4.-Criado Hoyo, M.; Apuntes para la Historia de la ciudad de Montoro, Ceuta, 1932, p. 299.
5.-1760.09.09. A.H.P.Co. (P.N.Mo.), Escribanía de Pedro José del Cerro, Legajo 6971-P, p. 232v. Testamento de Antonio Romero Zorro. “Mando para aiuda a dorar el retablo de Nuestra Señora del Rosario que se venera en la parrochia de San Bartolomé quinze reales de vellón”.
6.-1761.06.22. A.H.P.Co. (P.N.Mo.), Escribanía de Pedro José del Cerro, Legajo 6971-P, p. 20r. Testamento de Miguel Palomares“Mando para aiuda a dorar el retablo de Nuestra Señora del Rosario que se venera en la parrochia de San Bartolomé veinte reales de vellón”.
7.-1769.09.17. A.H.P.Co. (P.N.Mo.), Escribanía de Alonso Ortiz Méndez de Sotomayor, Legajo 7158-P, pp. 473v-474r.
8.-Corregidor intendente de la ciudad de Córdoba.
9.-1769.09.17. A.H.P.Co. (P.N.Mo.), Escribanía de Alonso Ortiz Méndez de Sotomayor, Legajo 7158-P, pp. 473v-474r.
Detalle de la hornacina central del retablo, que cobijaba la
imagen de Ntra. Sra. del Rosario sobrevestida hasta 1936